Si estás cuidando tu peso y a media tarde el hambre te lleva directo a la panadería, Cocoa Slim te propone un vaso con sabor a chocolate y whey que llena: treinta gramos batidos con leche o agua fría. La caja de 300 g la pedís hoy y la pagás en tu casa.
Pagás cuando llega
La proteína de suero convierte el vaso en una merienda que llena y te sostiene hasta la noche sin picotear.
Si comés porciones más chicas, el aporte proteico ayuda a que los músculos no se resientan mientras cuidás tu peso.
El cacao en polvo le da gusto a chocolate de verdad, así no sentís que te estás privando de algo rico.
Una medida, el vaso de leche o agua bien fría y el shaker: sirve igual en la oficina que en la cocina de casa.
Once y media de la mañana: el café con leche del desayuno ya se evaporó y la máquina de snacks del pasillo te llama.
A las cinco, después de buscar a los chicos al colegio, la merienda termina siendo pan con manteca y dulce de leche.
En el kiosco de la estación agarrás un alfajor triple casi sin pensarlo, mientras esperás el tren de vuelta.
De noche, con la cena servida, comés más rápido de lo que querías porque llegaste con un apetito tremendo.

Cocoa Slim tiene una lista corta y clara: una proteína láctea que te deja satisfecho por horas y polvo de cacao que aporta el gusto, todo en una mezcla fina que se disuelve rápido.
sacia de forma duradera, ayuda a tener el apetito bajo control y cuida los músculos cuando comés menos.
le da el sabor a chocolate que calma las ganas de algo dulce sin abrir el paquete de galletitas.
5/5
Trabajo medio turno en una inmobiliaria de Mendoza y a la tarde me toca la merienda de mis dos hijos. Entre tostadas y vainillas, siempre terminaba comiendo lo que sobraba.
Ahora me preparo Cocoa Slim con leche fría mientras ellos meriendan y me quedo tranquila hasta la cena. Me gusta mucho el sabor y me resulta fácil mantener el plan.
G— Gabriela R., 37 años, Mendoza

Con 300 g y medidas de 30 g, la caja te da diez preparaciones: diez meriendas o desayunos para sostener el plan.
Mejor que no. Sumalo en una sola comida y dejá el almuerzo y la cena completos, con verdura, legumbres, carne magra o huevo.
Treinta gramos, o sea la medida del envase, en un vaso de 200 ml de leche o agua helada. Se bate hasta que quede liso y se toma en el momento.
Lleva proteína de suero de leche y puede resultarte pesado. Probá con media medida en agua y, si te molesta, dejalo.
El momento del día en que más hambre te agarra, que para la mayoría es la merienda o un desayuno al paso. Un vaso diario es suficiente.
Completás el formulario, una persona del equipo te llama para repasar dirección y cantidad, y el pago es en efectivo cuando te entregan.
Solo tu nombre y un número de celular: sin cuentas, sin contraseñas y sin tarjeta.
En la llamada repasamos dónde lo recibís, cuántas unidades te sirven y más o menos cuándo llega.
Te dejan la caja en tu domicilio y recién en ese momento abonás en efectivo lo que acordamos por teléfono.


