Cuando las rodillas crujen en la escalera y la espalda se planta después de ocho horas sentado, Enerflex te propone un masaje de dos minutos sobre la articulación para aflojar la rigidez y volver a moverte suelto. Llega a tu casa y pagás en la puerta.
Pagás cuando llega
Un masaje con Enerflex sobre la rodilla al levantarte ayuda a que la articulación entre en calor y arranque sin trabas.
La crema se desliza bien sobre lumbares y cervicales y permite trabajar la tensión acumulada frente a la pantalla.
Aplicada al regresar del gimnasio o de una jornada física, acompaña a músculos y articulaciones a recuperarse.
Se absorbe en poco tiempo y no deja película, así podés ponerte la remera o acostarte enseguida.
Te levantás de la silla de la oficina después de una mañana entera y la zona lumbar tarda en enderezarse.
El día después del fútbol cinco bajás la escalera del edificio agarrado del pasamanos, con la rodilla trabada.
Volvés de la plaza con el nieto a upa y el hombro queda tirante hasta la hora de la cena.
Te tienta la caminata por la costanera, pero pensás en cómo vas a tener las piernas al otro día.

El pomo de Enerflex trae una crema de masaje de uso cosmético para rodillas, cintura, nuca y hombros: lo que más se resiente cuando pasás el día sentado o cargando peso.
deja que las manos trabajen la zona rígida con presión pareja y sin tirones sobre la piel.
después del deporte o de un día pesado, ayuda a que rodillas, codos y hombros descansen.
no deja sensación grasa, así que se puede usar a cualquier hora y debajo de la ropa de trabajo.
5/5
Tres noches por semana juego al pádel en un club de Mar del Plata. Al día siguiente la rodilla izquierda amanecía tiesa y la cintura no me dejaba atarme las zapatillas.
Ahora el pomo de Enerflex vive en el bolso del pádel: al llegar a casa, ducha y masaje. A la mañana me subo a la bici para ir al laburo sin protestar.
G— Gonzalo E., 43 años, Mar del Plata

Sí, mientras tu piel la tolere. Si aparece irritación, tomate unos días de pausa antes de volver a aplicarla.
No, es un cosmético para masajes. Ante una caída, un esguince o una molestia que no cambia en varios días, que te revise un traumatólogo.
Lo habitual son uno o dos masajes diarios. Seguí así mientras la articulación siga pidiendo atención y bajá la frecuencia cuando se afloje.
Sí. Va bien en rodillas, cintura, nuca, hombros y gemelos; lo único que importa es que la piel no tenga heridas.
Pagás solo cuando el cadete te da el pomo, en efectivo. Primero te suena el celular para acordar a dónde y cuántos mandar.
Hay dos momentos muy cómodos: apenas te secás después del baño y al llegar del gimnasio, cuando el cuerpo todavía está tibio.
Solo tu nombre y un número de celular: sin cuentas, sin contraseñas y sin tarjeta.
En la llamada repasamos dónde lo recibís, cuántas unidades te sirven y más o menos cuándo llega.
Te dejan la caja en tu domicilio y recién en ese momento abonás en efectivo lo que acordamos por teléfono.


