Si al acabar el turno la planta de los pies le arde, AcuMagnets trabaja mientras usted camina: un gel transparente lleno de puntos de masaje, con imanes en los apoyos, que se corta a su número. Las paga al recibirlas.
Pague cuando le llegue
Los relieves del gel presionan suavemente la planta cada vez que apoya el peso, como un masaje que acompaña todo el turno.
La capa de gel cede bajo el talón y se come parte del golpe, algo que se agradece en turnos sobre baldosa o cemento.
Pequeños imanes situados en talón y arco completan la sensación de masaje localizado en las zonas que más peso soportan.
Son unisex y se recortan por la línea de su número, así sirven igual para el zapato de trabajo que para las zapatillas.
Al cerrar la caja del supermercado, la planta de los pies le quema como si hubiera andado sobre brasas.
Lo primero que hace al entrar en casa es descalzarse y dejarse caer en el sofá, aunque falte hacer la cena.
El paseo del sábado por el casco antiguo se acorta porque los pies piden un banco cada dos calles.
Al levantarse de la cama, el primer paso sobre las baldosas frías se nota rígido y torpe.

AcuMagnets no se toma ni se extiende: su gracia está en cómo se ha dibujado cada plantilla, que usa el peso del cuerpo para masajear la planta mientras usted camina o trabaja de pie.
se adapta a la forma de la planta y amortigua el golpe del talón en aceras, escaleras y suelos de almacén.
decenas de puntitos en relieve que estimulan la planta en cada apoyo y dejan una agradable sensación de ligereza.
pequeños discos colocados en las zonas de mayor presión del pie, que completan el masaje localizado durante la jornada.
5/5
Trabajo de cajera en un supermercado y paso el turno de pie sobre un suelo duro. Al salir tenía la planta de los pies ardiendo y subía a casa despacio, agarrada a la barandilla.
Unas compañeras me hablaron de AcuMagnets y al principio notaba los puntitos en cada paso. Hoy van en mis zapatillas de trabajo y al salir aún tengo ganas de pasear por el parque.
A— Amparo T., 54, Albacete

No. Los imanes pueden interferir con marcapasos, desfibriladores y otros dispositivos implantados, por lo que en ese caso no son adecuadas.
Valen si dentro queda un poco de hueco. En un calzado estrecho pueden apretar el empeine; haga una prueba en casa antes de un turno completo.
No; se venden como plantillas de comodidad que dan masaje y amortiguan el paso. Un dolor de pie que no se va lo debe revisar un podólogo.
En el momento de la entrega. Una vez enviado el formulario, una llamada corta fija domicilio y número de pares, y el pago se hace en efectivo en la puerta.
Cada plantilla trae dibujados los contornos de distintos números. Escoja el suyo, recorte con tijeras de casa y colóquela sobre la plantilla del zapato.
Con las manos, agua tibia y un chorrito de jabón neutro. Que se sequen solas antes de volver al zapato; en la lavadora se deforman.
Con esos dos datos basta: no tiene que abrir una cuenta ni dar ninguna tarjeta.
En una llamada corta comprobamos la dirección, cuántas unidades quiere y el día aproximado de entrega.
El mensajero le da el paquete y usted abona en ese momento el precio que acordamos por teléfono.


