Si la cuesta del barrio le deja sin aliento y cualquier susto le acelera el corazón, CardioViva se toma tras desayunar y tras cenar. Cada cápsula suma espino blanco, melisa, ajo y las vitaminas tiamina y piridoxina. Se paga en mano al llegar.
Pague cuando le llegue
Cada cápsula aporta tiamina, la vitamina que el músculo cardíaco necesita para trabajar con normalidad.
Con la piridoxina, el bajón de media tarde pesa menos y la jornada no se le hace tan cuesta arriba.
La melisa concentrada, planta tradicional para la serenidad, acompaña los días de nervios y sobresaltos.
Espino blanco y ajo rico en alicina se toman desde hace generaciones para cuidar los vasos con los años.
A mitad de la subida hacia la iglesia se para «a mirar el escaparate», aunque en realidad le falta el aire.
Un portazo, el teléfono a deshora o un frenazo en la rotonda y el pulso tarda un buen rato en volver a su sitio.
Al quitarse los zapatos por la noche ve los tobillos marcados y nota las piernas cargadas.
Desde la última analítica mira con lupa la sal, el embutido y cada pastilla del pastillero.

CardioViva junta dos extractos vegetales concentrados, el ajo de toda la vida y dos vitaminas del grupo B, en una cápsula que se toma después de las comidas principales.
el arbusto de bayas rojas del campo europeo, ligado desde antiguo al cuidado del corazón maduro.
hojas con olor a limón que ayudan a templar los nervios cuando el pulso se dispara por un disgusto.
protagonista de la dieta mediterránea, de uso tradicional para mantener los vasos en buen estado.
necesaria para la función normal del corazón y para sacar energía de lo que come.
contribuye a reducir el cansancio y al trabajo normal del sistema nervioso.
5/5
Vivo en el Albaicín y para bajar al centro y volver hay cuestas que antes me dejaban resoplando a mitad de camino. Además cualquier sobresalto me ponía el corazón a mil y tardaba en calmarme.
Tomo CardioViva después del desayuno y después de la cena, he dejado el chorizo de diario y salgo cada tarde a caminar con mi vecino. Subo a casa más entero y me noto más tranquilo.
A— Antonio J., 66, Granada

Algunas personas lo perciben pronto y otras necesitan un mes. Lo que marca la diferencia es no saltarse tomas y moverse un poco más cada día.
Son dos tomas: al terminar el desayuno y al terminar la cena, tragando la cápsula sin abrir con un poco de agua. Así el aporte se reparte entre mañana y noche.
Primero una llamada corta para confirmar dirección y número de botes; luego el reparto a domicilio, y el pago se hace en efectivo al abrir la puerta.
No está indicado en el embarazo, la lactancia ni en menores, y tampoco en los días previos a una operación por el efecto del ajo.
Lleve la etiqueta a su cardiólogo si toma pastillas para la presión, el ritmo o la coagulación, porque dos de las plantas de la fórmula podrían sumarse a ellas.
Diez días, porque contiene 20 cápsulas y se toman dos por jornada. Si piensa seguir cuatro semanas, encargue tres botes de una vez.
Con esos dos datos basta: no tiene que abrir una cuenta ni dar ninguna tarjeta.
En una llamada corta comprobamos la dirección, cuántas unidades quiere y el día aproximado de entrega.
El mensajero le da el paquete y usted abona en ese momento el precio que acordamos por teléfono.


