Cuando las rodillas se quejan al subir del garaje o la espalda llega dura a la noche, Flexosamine le da un masaje fresco: aceite de agujas de abeto siberiano y de menta piperita, con sulfato de magnesio y glicerina. Lo paga al mensajero.
Pague cuando le llegue
El aceite de menta piperita deja una sensación fresca nada más extenderlo, que aligera rodillas y espalda tras un día largo.
El aceite de las agujas de abeto siberiano, de aroma a bosque, acompaña un masaje que relaja la zona tensa alrededor de la articulación.
La glicerina mantiene la piel hidratada y el gel se desliza sin tirones mientras masajea en círculos.
Se absorbe en un par de minutos, sin dejar brillo, así que puede usarlo antes de salir o al volver del gimnasio.
Por la mañana, al agacharse para atarse los zapatos, la zona lumbar tarda en dejarle volver a ponerse recto.
Después de cargar la compra por las escaleras del portal, las rodillas le piden un descanso en el rellano.
Tras ocho horas frente a la pantalla, el cuello se le queda tieso y al dar marcha atrás le cuesta girarse.
El lunes, después del partido de pádel o de la ruta del domingo, sigue notando las piernas cargadas.

La etiqueta de Flexosamine reúne dos aceites esenciales de efecto fresco con un mineral de baño y una base hidratante, pensados para que el masaje articular resulte agradable.
olor balsámico a pinar que acompaña el masaje de espalda, cuello y rodillas después del esfuerzo.
su mentol natural aporta un frío vivo que deja la articulación más ligera en pocos segundos.
la sal de los baños relajantes, apreciada para soltar el cuerpo tras una jornada de trabajo físico.
retiene el agua en la piel y hace que el gel corra bien sobre la rodilla sin resecarla.
5/5
Soy fontanero y me paso el día metido debajo de fregaderos y de rodillas en cuartos de baño. Al llegar a casa la espalda me pesaba y las rodillas crujían al sentarme.
Mi mujer me compró Flexosamine. Me lo pongo por la mañana antes de la furgoneta y otra vez al llegar. El frescor me espabila y por la noche me tumbo en el sofá mucho más suelto.
G— Ginés M., 49, Albacete

Sí, un masaje corto antes de la caminata o del pádel prepara la zona, y otro después refresca los músculos de rodillas y espalda.
Pruebe antes una gota en el interior del antebrazo y espere unas horas. Si aparece picor o rojez, deje de usarlo.
Le llamamos para confirmar sus datos, el mensajero le lleva el envase a casa y usted paga en ese momento, sin adelantar nada.
Dos o tres veces al día. Los momentos más prácticos son por la mañana, al terminar la jornada y después del deporte o del trabajo físico.
Es un gel cosmético de masaje de uso externo, con aceites esenciales. Se aplica sobre piel sana y nunca se toma por la boca.
Se absorbe en uno o dos minutos de masaje. Si espera a que la piel quede seca antes de vestirse, no deja marcas en la tela.
Con esos dos datos basta: no tiene que abrir una cuenta ni dar ninguna tarjeta.
En una llamada corta comprobamos la dirección, cuántas unidades quiere y el día aproximado de entrega.
El mensajero le da el paquete y usted abona en ese momento el precio que acordamos por teléfono.


