Si sus pies pasan el día en botas o pisan a menudo duchas compartidas, Fungokiller añade un gesto de diez segundos después del baño: espray de 50 ml con propóleo, tomillo y ácido cítrico para piel y uñas. Lo encarga aquí y paga al recibirlo.
Pague cuando le llegue
El propóleo, resina protectora de la colmena, purifica la piel en los pliegues donde la humedad se queda atrapada.
Pulverizado sobre la uña y su contorno, cuida justo la zona que más sufre bajo el calzado cerrado y el calcetín.
El tomillo deja un aroma limpio de monte y el ácido cítrico mantiene el pH de la piel ligeramente ácido durante horas.
La fórmula se evapora en segundos, así que puede calzarse enseguida sin manchas en calcetines ni en sábanas.
Al llegar a casa se quita las botas del trabajo y prefiere que nadie se acerque al zapatero del recibidor.
En el vestuario de la piscina municipal cruza la ducha de puntillas para no apoyar la planta en el suelo mojado.
Llega junio y sigue con zapato cerrado porque las uñas del dedo gordo se ven opacas y engrosadas.
Tras una caminata larga en calcetines de deporte, la piel entre los dedos queda blanda, húmeda y con olor.

Fungokiller combina tres activos sencillos, uno de la colmena, una hierba aromática del monte y un ácido de la fruta, para la higiene diaria de la piel del pie y del borde de las uñas.
la resina con la que las abejas sellan la colmena, usada en cosmética para purificar la piel entre los dedos y alrededor de la uña.
hierba aromática rica en timol que higieniza, refresca y deja un olor limpio en la planta del pie.
ácido de los cítricos que ayuda a mantener el pH natural de la piel del pie y una sensación fresca en el calzado.
5/5
Nado tres mañanas por semana antes de ir a la oficina y después paso el día con botines. Las uñas de los pies se me veían apagadas y me daba apuro descalzarme en casa de mi hermana.
Ahora llevo Fungokiller en el neceser de la piscina, me lo echo nada más secarme y me pongo calcetines limpios. Este verano he vuelto a las sandalias sin estar pendiente de mis pies.
C— Carmen Á., 41, Gijón

Fungokiller es un cosmético de higiene para el pie. Si un dermatólogo o podólogo le ha diagnosticado algo en piel o uñas, siga su pauta.
Sí, pulverice sobre la uña, el borde libre y la cutícula. Espere a que se seque del todo antes de ponerse el calcetín.
El ácido cítrico puede escocer si hay grietas en el talón o rozaduras. Deje que la piel se recupere antes de volver a aplicarlo ahí.
Con una aplicación diaria sobre el pie limpio y seco es suficiente. Los días de piscina o gimnasio puede repetirla al salir del vestuario.
No deja película grasa: se evapora enseguida y puede calzarse al momento sin marcas en calcetines, zapatillas ni ropa de cama.
Son 50 ml. Con una pulverización diaria por pie y algo en las uñas, el frasco suele dar para varias semanas de uso constante.
Con esos dos datos basta: no tiene que abrir una cuenta ni dar ninguna tarjeta.
En una llamada corta comprobamos la dirección, cuántas unidades quiere y el día aproximado de entrega.
El mensajero le da el paquete y usted abona en ese momento el precio que acordamos por teléfono.


