Si después del plato de arroz le llama el armario de las galletas y vigila su azúcar, Glucozan se toma una vez al día con la comida: cromo 40 mcg para una glucosa normal, más banaba, canela cassia, gymnema y morera blanca. Paga al recibirlo.
Pague cuando le llegue
Cada cápsula cubre el 100 % del valor de referencia de cromo, mineral que ayuda a que la glucosa se quede en cifras normales.
La hoja de gymnema se usa tradicionalmente para que lo dulce tiente menos después de comer y entre horas.
Banaba, canela cassia y morera blanca acompañan de forma tradicional las comidas con pan, pasta, legumbre o arroz.
Una cápsula junto al plato del mediodía, con agua, y ninguna otra toma que recordar durante el resto de la jornada.
A las once, con el cortado de la oficina, la bandeja de cruasanes de la máquina le guiña el ojo.
Media hora después de la paella del domingo ya está rebuscando en la despensa algo dulce que picar.
Al hacer la compra se queda parado delante de las etiquetas de los yogures sin saber cuál elegir.
A media tarde le entra flojera en el sofá y lo único que apetece es un vaso de zumo con galletas.

La etiqueta de Glucozan detalla cinco componentes por cápsula: cuatro plantas en extracto concentrado y un mineral traza con una función reconocida sobre la glucosa en sangre.
40 mcg por cápsula de un mineral que ayuda al cuerpo a gestionar lo que come y a sostener una glucosa normal.
60 mg de extracto de la hoja de este árbol filipino, usada por tradición para el buen manejo de los hidratos.
55 mg de corteza concentrada, la especia de la cocina tomada por costumbre para que las comidas pesen menos en el azúcar.
40 mg de extracto de hoja, hierba de la tradición india ligada desde siempre a moderar las ganas de dulce que aparecen tras comer.
40 mg de extracto de hoja de una planta muy presente en Asia, que acompaña las dietas con menos harinas blancas y azúcares rápidos.
5/5
Soy administrativo y a media mañana bajaba siempre a la máquina por algo dulce. Después de comer volvía a picar, y la última analítica me puso en alerta con la glucosa.
Ahora tomo Glucozan con el menú del día, me llevo una manzana para las once y doy una vuelta a la manzana antes de volver a la mesa. Me cuesta bastante menos decir que no a lo dulce.
I— Ignacio B., 56, Valladolid

Solo pedimos nombre y teléfono. Una llamada corta sirve para fijar dirección y cantidad; el frasco llega a su puerta y se abona allí mismo, en efectivo.
El envase propone un curso de un mes. Cada frasco lleva diez cápsulas, así que para un mes completo se piden tres; el curso se puede repetir si hace falta.
La normativa europea le atribuye dos funciones: participa en el aprovechamiento de hidratos, grasas y proteínas y ayuda a que el azúcar en sangre siga en valores normales.
Esta variedad de canela trae cumarina. Con problemas de hígado o tratamiento anticoagulante, coméntelo primero en su consulta antes de abrir el frasco.
Consúltelo antes con su médico o su enfermera de control, porque los extractos podrían sumarse a su medicación y provocar bajadas de azúcar.
Junto a la comida más fuerte de la jornada, que en casi toda España es el almuerzo. Basta una cápsula con agua; es la dosis diaria que marca la etiqueta.
Con esos dos datos basta: no tiene que abrir una cuenta ni dar ninguna tarjeta.
En una llamada corta comprobamos la dirección, cuántas unidades quiere y el día aproximado de entrega.
El mensajero le da el paquete y usted abona en ese momento el precio que acordamos por teléfono.


