Si su control de peso se rompe siempre a la misma hora, Slymsy Keto Drink le da algo que hacer en ese momento: 5 g de polvo sabor naranja en un vaso de agua fría, dos veces al día. Diez tomas por bote de 50 g; lo paga cuando le llega.
Pague cuando le llegue
Preparar el vaso a media mañana y a media tarde ocupa justo el rato en que antes abría la despensa.
El polvo de naranja se disuelve en agua fría y da una bebida ligera que no cansa aunque la tome cada día.
Cada toma va acompañada de un vaso grande, una ayuda sencilla para quien olvida beber cuando cuida su peso.
Mañana y tarde, siempre la misma cucharada de 5 g: no hay que contar calorías ni pesar nada para seguir el plan.
A las once, en la oficina, la caja de galletas del compañero pasa por su mesa y su mano va sola.
Al volver del colegio con los niños, la merienda de ellos se convierte también en la suya.
Viendo la serie de la noche, la bolsa de patatas aparece en el sofá sin que recuerde haberla abierto.
Se pasa el día con el café y apenas bebe agua, y por la tarde confunde la sed con ganas de comer.

Slymsy Keto Drink se presenta como polvo soluble con sabor a naranja: se prepara en segundos en casa o en el trabajo y acompaña un plan de peso sin cocina ni batidora.
se mezcla con agua fría y deja un refresco cítrico que hace más fácil saltarse el antojo de media tarde.
una cantidad fija para preparar dos veces al día, que da un orden claro a su rutina de control de peso.
tamaño de cajón de oficina o de bolsa de deporte, para que la pauta siga también fuera de casa.
5/5
Soy administrativa en una gestoría de Salamanca y mi punto débil eran las cinco de la tarde: café de la máquina y lo primero que hubiera en el cajón. Al llegar a casa ya no tenía ganas de cuidarme.
Ahora, cuando suena la alarma de las cinco, mezclo Slymsy Keto Drink en mi botella fría y lo voy bebiendo mientras termino el correo. El sabor me gusta, bebo más agua que antes y la tarde ya no se me descontrola.
L— Lucía P., 42, Salamanca

Dos, que suman 10 g de polvo. Lo práctico es reservarlos para las horas en que usted sabe que le asalta el hambre, sean cuales sean.
Basta con verter la medida de 5 g sobre agua recién sacada de la nevera, dar unas vueltas con la cuchara y beberlo enseguida, cuando el sabor cítrico está en su punto.
Los resultados pueden variar en función de las características individuales. Cuentan mucho lo que come, cuánto se mueve y que no se salte los vasos.
Hable primero con quien lleva su tratamiento y enséñele el bote: así sabrá si dos vasos diarios casan con su menú y con sus pastillas.
Mejor no. Saltarse platos suele acabar en más hambre por la noche; el vaso está para ocupar el rato del antojo, mientras la cena sigue en la mesa.
Es un preparado en polvo para bebida que acompaña planes de control de peso en adultos; no se trata de un fármaco.
Con esos dos datos basta: no tiene que abrir una cuenta ni dar ninguna tarjeta.
En una llamada corta comprobamos la dirección, cuántas unidades quiere y el día aproximado de entrega.
El mensajero le da el paquete y usted abona en ese momento el precio que acordamos por teléfono.


