Si cada mañana el glucómetro le preocupa y después de comer se le va la energía, Difort apoya el manejo del azúcar con ácido alfa lipoico, nopal y glicina, en cápsulas que acompañan una comida principal. Frasco de 20; pague al recibir.
Reciba y pague
El ácido alfa lipoico, antioxidante que el cuerpo también produce, es de los más buscados por quien cuida el uso de la glucosa.
La penca de nopal trae fibra que ralentiza el paso de la comida y prolonga la sensación de estar lleno hasta la cena.
Al acompañar el metabolismo del azúcar, la fórmula ayuda a que el bajón de después de comer pese menos.
Tres componentes con nombre claro en la etiqueta, y la glicina como aminoácido que completa el equilibrio.
Antes del desayuno pincha el dedo y espera el número con el corazón en la mano.
Pasado el almuerzo le pesan las piernas y la tarde en la tienda o el campo se le hace eterna.
Con el calor de las tres le provoca una horchata bien dulce y tiene que pensarlo dos veces.
Ya cuida la dieta y no falla con sus pastillas, pero quiere sumar algo más a su rutina.

La etiqueta de Difort nombra tres componentes y cada uno tiene un papel concreto en la rutina de quien cuida su azúcar, desde el desayuno hasta la cena.
antioxidante natural que participa en la producción de energía y apoya el aprovechamiento de la glucosa.
la penca de siempre, rica en fibra soluble que ayuda a que el azúcar de la comida llegue a la sangre más despacio.
aminoácido sencillo que redondea la fórmula y acompaña el equilibrio del metabolismo a lo largo del día.
5/5
Tengo una tienda de abarrotes en Huehuetenango y abro a las seis. Con el azúcar alto, después del almuerzo me sentaba detrás del mostrador y me costaba levantarme a despachar.
Mi hijo me encargó Difort; va en mi almuerzo y mis pastillas de siempre siguen igual. Cambié los refrescos por agua, reviso mis números cada semana y ahora cierro la tienda con más ganas.
E— Esteban M., 61 años, Huehuetenango

Su fibra soluble hace que la comida se digiera más despacio y deja una sensación de llenura más duradera después de comer.
Tome nota de sus cifras desde el primer día y revíselas pasado un mes de toma constante y comida ordenada; el ritmo cambia de persona a persona.
Junto al almuerzo o la cena, según la dosis impresa en el bote. Escoja una de las dos comidas y respétela cada día para crear el hábito.
Nuestro propio organismo lo produce en pequeñas dosis para sacar energía de los alimentos; de ahí su lugar en fórmulas para quien vigila la glucosa.
No. Se trata de un suplemento alimenticio que se suma a su dieta y su tratamiento; suspender o reducir una medicina para la glucosa nunca se hace por cuenta propia.
Para personas de 35 años en adelante que vigilan su glucosa y quieren apoyar su rutina además de la dieta y el tratamiento.
Solo se piden su nombre y un número de celular que conteste; sin registro, sin tarjeta y sin documentos.
Un asesor repasa con usted cuántas unidades quiere, a qué dirección van y cuándo puede esperarlas.
El repartidor le deja el paquete en su puerta y en ese momento usted entrega el efectivo pactado.


