Si la pantalla, la lectura nocturna y el sol del mediodía le dejan los ojos ardiendo, Reocuvit junta luteína y zeaxantina con zanahoria, hinojo, linaza y arándano: una cápsula con el desayuno. Frasco de 20; pídalo y pague al recibir.
Reciba y pague
Luteína y zeaxantina se concentran en la mácula y ayudan a filtrar la luz azul y el resplandor intenso.
El betacaroteno de la zanahoria da al cuerpo vitamina A, que contribuye a mantener una visión normal.
La linaza aporta omega-3 vegetal y el hinojo se aprecia por tradición cuando los ojos se sienten secos.
Las antocianinas del arándano acompañan a la vista cuando lee o maneja con poca iluminación.
A las ocho de la noche, revisando cuentas en el celular, las letras empiezan a bailar y tiene que alejar la pantalla.
Al mediodía, cruzando la plaza bajo un sol que encandila, los ojos se le cierran solos y le lloran.
Leyendo la Biblia o el periódico con la luz de la sala, a la segunda página ya se frota los párpados.
Manejando de regreso al atardecer, los faros de los carros que vienen de frente le deslumbran más que antes.

La etiqueta de Reocuvit lo presenta como protector de la salud ocular por su contenido de luteína y zeaxantina, acompañadas de cuatro alimentos de la huerta y del campo:
pigmento amarillo que se acumula en la mácula y ayuda a amortiguar la luz fuerte que llega al ojo.
se concentra en el centro de la retina, donde se enfoca la lectura, y refuerza el filtro natural del ojo.
fuente de betacaroteno, del que se obtiene la vitamina A que contribuye a mantener la visión normal.
hierba de aroma anisado usada por tradición para refrescar la mirada cansada después de muchas horas.
semilla rica en omega-3 de origen vegetal, apreciada cuando los ojos se resecan al final del día.
fruto azul con antocianinas que acompaña la vista en la penumbra y al manejar de noche.
5/5
Trabajo de día en una agencia bancaria de Antigua y de noche estudio en línea. Hacia las diez los ojos me ardían y tenía que parar porque no enfocaba bien.
Comencé con Reocuvit en el desayuno y hago pausas para mirar lejos. Ahora llego al final de la clase con la vista más cómoda y sin tanto parpadeo.
A— Andrea C., 41 años, Antigua Guatemala

Trae 20 cápsulas, o sea veinte días con una al día. Para un curso de dos meses conviene pedir tres frascos.
Los pigmentos de la retina se reponen despacio. Muchas personas notan más comodidad después de varias semanas de toma diaria.
No, es un suplemento alimenticio en cápsulas para acompañar la salud visual; no trata enfermedades de los ojos.
Si lleva un tratamiento diario o una enfermedad de los ojos en control, pregunte a su oftalmólogo antes de empezar.
Para adultos que pasan muchas horas frente a pantallas, leen de noche, manejan al anochecer o trabajan bajo el sol fuerte.
Anota su nombre y celular, confirma la dirección en la llamada y paga en efectivo al recibir el paquete en casa.
Solo se piden su nombre y un número de celular que conteste; sin registro, sin tarjeta y sin documentos.
Un asesor repasa con usted cuántas unidades quiere, a qué dirección van y cuándo puede esperarlas.
El repartidor le deja el paquete en su puerta y en ese momento usted entrega el efectivo pactado.


