Cuando tras horas de pie los músculos arden y el juanete late dentro del zapato, Congelum refresca la zona con alcanfor y eucalipto, suma romero y canela cassia y cuida la piel con urea y vitamina E. Pídalo y pague al recibir.
Pague cuando toque a su puerta
El alcanfor y el aceite de eucalipto dan una sensación helada que calma en el momento el músculo recargado.
El romero y la canela cassia añaden un toque tibio tras el frío y ayudan a reactivar la circulación local.
Al descalzarse puede aplicarlo en el borde del pie donde sobresale el hueso para refrescar la zona que rozó todo el día.
La urea y la vitamina E evitan que la piel de talones, rodillas y codos se reseque con las aplicaciones diarias.
A las cinco de la tarde, tras el turno en la bodega, las pantorrillas y la parte baja de la espalda le queman.
En la fila del súper el juanete roza contra el zapato y usted cambia el peso de un pie al otro sin parar.
Al arrodillarse para jugar con los nietos en la alfombra, las rodillas tardan en dejarle volver a pararse.
El domingo sale a correr en el parque y el lunes los muslos le duelen al bajar las escaleras del metro.

En la fórmula de Congelum hay dos activos que refrescan, dos aceites de plantas que reaniman la zona y dos componentes que protegen la piel, todo en un gel ligero que se absorbe rápido.
produce el golpe de frío que nota al instante y ayuda a relajar el músculo tenso de pantorrillas, cuello y espalda.
prolonga la frescura sobre la rodilla y el hombro y deja un aroma limpio que despeja.
planta clásica de las sobadas que apoya la relajación de piernas y espalda después del esfuerzo.
un punto cálido que equilibra el frío del alcanfor y anima el riego de la articulación masajeada.
retiene agua en la capa externa de la piel y ablanda la zona endurecida alrededor del juanete y del talón.
antioxidante cosmético que mantiene confortable la piel de codos y rodillas aunque aplique el gel varias veces.
5/5
Soy cajera en un supermercado de Los Ángeles y paso el turno parada. El juanete del pie izquierdo me rozaba el tenis y al volver a casa tenía las piernas pesadas y calientes.
Mi comadre me recomendó Congelum. Me lo pongo en el pie y en las pantorrillas en cuanto me descalzo; siento el frío enseguida y puedo preparar la cena tranquila.
M— Martha E., 54, Los Ángeles

El frescor llega en segundos y se mantiene un buen rato. La duración cambia según la zona y lo sensible que sea su piel.
Es uno de los mejores momentos: tras el ejercicio el frío ayuda a que piernas, espalda y hombros cargados se sientan más aliviados.
Usado dos o tres veces al día en una zona pequeña, como un pie o una rodilla, alcanza para varias semanas de uso continuo.
Sí, siempre sobre piel sin heridas en el borde del pie. Lo ideal es ponerlo al descalzarse y esperar a que seque antes de calzarse otra vez.
No. Es un gel cosmético de uso externo. No reemplaza la revisión de una torcedura, un golpe fuerte o un dolor que no mejora con los días.
Deje su nombre y su celular en el formulario. Le llaman en español para confirmar la cantidad y la dirección, y usted paga cuando le entregan el paquete.
Solo le pedimos cómo se llama y a qué celular marcarle; nada de tarjeta ni de correo electrónico.
Una persona de habla hispana revisa con usted la cantidad, el precio final y la dirección donde lo recibe.
El repartidor trae la caja hasta su domicilio y el pago en efectivo se hace en ese mismo instante.


